Siempre a mi lado.
Con tu mirada tan oscura, tu sonrisa tan inexistente. Me pides que no llore, que no vale la pena, que hay otras mas y lo peor, que la encontraré a la vuelta de la esquina como solía hacerlo. Creo que no se da cuenta que para mí, a muerto todo, que el tiempo ha dejado ya sus marcas en mi rostro y que este cuerpo se esta cansado de tanto andar y andar en busca del amor, o al menos, un similar a el. Trato de observar el camino que recorro, pero es inútil, mis ojos empañados no dejan ver más que siluetas y sombras de algunos seres, que me atraviesan por todas partes. Las calles se hacen abismos y mis pasos largos, profundos, sin sentido, se adhieren a la tierra como queriendo morir en un movimiento petrificado de angustia. Me pasa por la mente los momentos que solo existieron entre ambos y ya no queda mas que recuerdos mundanos, los besos reflejados en mis labios han creados llagas sin respuesta, las caricias no son mas que arañadas en la espalda, escupitajos en la frente y esas palabras que algunas vez me hicieron suspirar, ahora tan solo han dejado resquicios sobre esta mente perdida en el dolor. Mientras las penas escurren por mi cuerpo, te acercas y tan solo atinas a sorberlas. Esas heridas ahora no solo me duelen, sino también me excitan, un calor proveniente de tus dedos incoloros se incorpora como de golpe a mi sufrir y transforma todo ese espacio vacio, en una maraña de sentires, sin vista ni esencia alguna. Lengüetazos, mordidas y rasguños son algunos instrumentos de esta fantasía creada por tu ausencia, me dejo llevar por esas líneas que serpentean alrededor de tu cuerpo, trazo a trazo voy saboreando cada fragmento, la hinchazón entre mis piernas se hace persistente y solo se me da por profanar tu aposento con movimiento candentes acompañados de un son lujurioso, sin sentido, que es reproducido por el eco de esta habitación, que solo se llega a comparar con tu presencia.
Ahora que me envuelves con tu cuerpo esta noche, eh de reconocer que nunca eh de estar solo, que siempre estará conmigo mi acompañante incondicional, ese que me consuela cuando tu ausencia recorre mi mente.


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ResponderEliminarY es bueno saber que la inspiración te llegó, que terminaste el escrito al que le tenías forma, sólo creo se te escapaban las palabras.
ResponderEliminarMe gustó... algo triste, algo real?
Apesar de tan amarga historia, los suspiros aún surgen.
Ahora mis letras son las que no tienen forma, se han escapado, ojala una noche me ayude a recuperarlas.
te...
tute también dice TE