domingo, 8 de noviembre de 2009


Celos.

de tus cabellos cuando acarician tus hombros,
y no dejan espacio para los míos.
de tus labios,
que se tocan entre ellos,
cortando el aire,
y robando suspiros enamorados.
de tus piernas que danzan,
alrededor de tu sexo,
de tus lágrimas,
que te hacen sentir,
mas que mis palabras
en tus manos.
mientras yo,
afligido y tonto
haré un último esfuerzo:
robaré las caricias de tus cabellos,
haré mas espacio entre tus labios,
bailaré junto a tus piernas
y beberé tus lágrimas,
para hacerte sentir,
mas que unas simples palabras,
que no dejan de escurrir
entre tus dedos...

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Fabula


Mientras caminaba, tu luz acariciaba mi cuerpo. Siempre era lo mismo, me observas y me sonríes...
Cada noche triste salía a verte, ni siquiera sabía quién eras, pero tú, siempre estabas allí. Con tu rostro inmóvil, con esa mueca del sin saber cuando uno a pecado y tan blanca y tan dulce. Mi vida se hacia una canción de “Joselito”. En una ocasión, mientras mis ojos derramaban las emociones inexistentes y mi cuerpo temblaba como arrebatándole el alma, tú me hablaste, en ese momento, abrí mis ojos con tanto desconcierto que creí que estaba alucinando, pero no, eras tú… tu desnudes era diferente, tu cuerpo como la penumbra, coincidimos en la tristeza. Platicamos largo tiempo, las palabras fluían como agua en nuestros cuerpos, tus lágrimas quedaron varadas en el hermoso cielo de esa noche, todo era muy mágico, como ese truco de las cartas que nunca aprendí…
Oh! poética rutina, cada oscurecer, un suspiro. Poco a poco fuiste atrapando con tus redes mis anhelos, jugábamos a tocar la piel con nuestras invisibles manos, arrebatarnos la ropa con las bocas, a besarnos con los ojos. Todo era tan lúdico. El problema: la distancia, esa que nos hacía dudar, que nos golpeaba en el pecho en cada paso de nuestras mentes. Pactamos: amarnos, la verdad, sin faltas. Con una mueca incomparable en el rostro, acepte.
Pasamos largo tiempo atrapados en la usanza, pero nada es perfecto, no todo es para siempre. Como de costumbre, te espere, pase largo rato esperando y esperando, no llegaste… la paranoia me ataco como queriendo arrebatar todo recuerdo de ti, el mar de mis ojos se secaba y mi ser se negaba a terminarse, me ordenaba que dejara de anhelarte, así lo hice, te deseche y mis sentimientos murieron junto a tu recuerdo, de haber sabido que las nubes se negaban a nuestro amor no hubiera cometido tal barbaridad.
¿Por qué?, ¿por qué?, eso decía mientras se acumulaban las estrellas salidas de tus ojos para consolarte, tanto dolor, tanta pena acumulada te hizo reventar, en piedritas tan hermosas como los diamantes, mientras las mismas se acumulaban para escribir en el firmamento, sus últimas palabras: “Pase lo mismo que tu, dije lo mismo que tu, soñé lo mismo que tu...Creí lo mismo que tu... dije adiós como lo hiciste tu, Pero mi adiós es algo mas definitivo al tuyo, Mi adiós me duele más de lo que probablemente te dolió a ti, Esa no importancia, tuvo un doble significado. Las cosas tienen importancia, siempre tienen importancia cuando vienen de la persona anhelada. No te pido que me entiendas, no te pido que me comprendas, solo pido que respetes lo que hoy mi corazón ha decidido, los desamores nos llegaron, no solo tú, ni solo yo, para mal a ambos nos paso. Quise ser tu princesa, quería cumplir ese pacto, quería vivir entre sueños a tu lado…
Al percatarme de lo sucedido, de los fragmentos señalándome las últimas palabras de mi amada, mis labios desaparecieron, mis ojos se dilataron y el liquido que mi cuerpo no quiso derramar antes, ahora tenía poca importancia. No sabía qué hacer, mi jardín se había marchitado, mi mar desapareció y mi alma, ¿Qué alma?, no existía. Era como un zombi divagando en círculos por la estancia, esa que me cortaba el aire junto a mis errores. Llegue a tal desesperación que decidí remediar lo cometido. Tome un pliego de papel Glassine, doble, corte, pegue, hizo todo para recordar aquel proyecto de primaria con el cual construir un cohete, ese que me serviría para intentar rescatar lo poco que quedaba de tu cuerpo, ahora solo me quedaba hacerlo despegar, ¿Cómo?, intente todo, desde prenderle fuego, para luego terminar haciendo otro, hasta decir como: “abracadabra” y bobadas que se ocurrían al instante. Me tire de rodillas derrotado, sin saber nada. Como por arte de magia, que no se mucho, el cohete se movió, ¿Qué sucede? Intente hacer algo inesperado, mencione su nombre para ver qué ocurría y ¡zaz!, el artefacto de papel y pegamento empezó a volar, sin pensarlo, trepe a él con tal desequilibrio que casi resbalo y me fui volando a tu auxilio. Al llegar, tome un frasco de un líquido extraño, como “cola-loca”, y me puse a pegar tus restos, cada pedazo de tu destrozado cuerpo. Poco a poco me iba agotando y la esperanza no era de gran ayuda. Faltaban ya pocos trozos, cuando el malestar de los días transcurridos, la falta de alimento y agua, comenzaron a surtir efecto, mi cuerpo escuálido empezó a demostrar señales de debilidad, tal era la molestia, que me costaba trabajo el tan solo levantar los brazos o mover un poco las piernas, pero no, no podría terminar así, la ardua labor tenía que finalizar. Adherí lo ultimo y me desvanecí, estaba flotando con una mueca en el rostro, de satisfacción, mis ojos se cerraban para recorrer mi sueño eterno y mi corazón ya daba sus últimos latidos, en eso, unos brazos detuvieron mi caída, al abrir mis ojos, con las pocas fuerzas que me quedaban, me di cuenta que eras tú, con esa sonrisa única de felicidad…
Prometo no volver a separarme de ti. No me deje…
Desde entonces el alma del enamorado, vive en los brazos de su eterno y único amor…

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Mis y tus nostalgias...


Esta noche,

Has profanado mi cuerpo,

Mientras los sentimientos se me escurren por la piel.

Tus ojos miran,

Como no quiero observar a aquel amante desesparado,

Que escribe con el miedo de niño en los labios y con las manos sudadas,

Las historias más estúpidas del mundo que alguna vez sintió perdidas.

Tus bordes se me hacen tan dolorosos,

Tenerte tan cerca y te me haces tan lejos,

Ahora los respiros se hacen piedras,

Tan pesadas y eternas,

Que sin rodar han llegado a tus labios,

Sin distancia alguna para estrecharlos.

Mientras el tiempo sostiene tus figuras,

El reloj baila al azar,

A cada latido muere,

Lo muero,

Lo matas por tu infinita presencia,

Como mancha en la mirada,

Con el poco aire atorado en la distancia.

sábado, 5 de septiembre de 2009


Siempre a mi lado.



Con tu mirada tan oscura, tu sonrisa tan inexistente. Me pides que no llore, que no vale la pena, que hay otras mas y lo peor, que la encontraré a la vuelta de la esquina como solía hacerlo. Creo que no se da cuenta que para mí, a muerto todo, que el tiempo ha dejado ya sus marcas en mi rostro y que este cuerpo se esta cansado de tanto andar y andar en busca del amor, o al menos, un similar a el. Trato de observar el camino que recorro, pero es inútil, mis ojos empañados no dejan ver más que siluetas y sombras de algunos seres, que me atraviesan por todas partes. Las calles se hacen abismos y mis pasos largos, profundos, sin sentido, se adhieren a la tierra como queriendo morir en un movimiento petrificado de angustia. Me pasa por la mente los momentos que solo existieron entre ambos y ya no queda mas que recuerdos mundanos, los besos reflejados en mis labios han creados llagas sin respuesta, las caricias no son mas que arañadas en la espalda, escupitajos en la frente y esas palabras que algunas vez me hicieron suspirar, ahora tan solo han dejado resquicios sobre esta mente perdida en el dolor. Mientras las penas escurren por mi cuerpo, te acercas y tan solo atinas a sorberlas. Esas heridas ahora no solo me duelen, sino también me excitan, un calor proveniente de tus dedos incoloros se incorpora como de golpe a mi sufrir y transforma todo ese espacio vacio, en una maraña de sentires, sin vista ni esencia alguna. Lengüetazos, mordidas y rasguños son algunos instrumentos de esta fantasía creada por tu ausencia, me dejo llevar por esas líneas que serpentean alrededor de tu cuerpo, trazo a trazo voy saboreando cada fragmento, la hinchazón entre mis piernas se hace persistente y solo se me da por profanar tu aposento con movimiento candentes acompañados de un son lujurioso, sin sentido, que es reproducido por el eco de esta habitación, que solo se llega a comparar con tu presencia.


Ahora que me envuelves con tu cuerpo esta noche, eh de reconocer que nunca eh de estar solo, que siempre estará conmigo mi acompañante incondicional, ese que me consuela cuando tu ausencia recorre mi mente.

jueves, 3 de septiembre de 2009


Voltea la mirada y en el vaso de agua puesto sobre el buro, ah reflejado aquel instrumento pellejos que pronto apagara sus fuerzas y solo quedara un aniquilado mas del sexo rumiante.

Emprendiendo la búsqueda de un yo, sentado junto a su cama, se mese una y otra vez y solo repite que existen serpientes de algodón basándose de aquella noche de prohibido con su mente sobre escenas de lo ya narrado, que desbordan su afán de prevenir la salida de los impulsos mas incandescentes de la soledad, misma que se otorga a dejar a un lado su lado crucial de permanencia hacia la ruptura de lo impecable, con los arcos sobre los dedos y los puños juntos de grandeza se van difamando golpes que sensibilizan la recreación de la batalla que jamás se estableció y que no consola ni al mas mínimo mortal, de la magnitud de la magia, arroyarnos a lo insaciable me fue un rechazo al ser condenado a la lujuria de tu cuerpo flácido por partes, duros solo en los huesos de imagen sobre su rostro de existencia larga de tiempo medido sobre antigüedad de pies llorosos, de rodillas chillantes huecas de caminos, con sombras ausentes de oscuridad, me regenero de la aventura y trataré de seguir con mi vida anticuada esto es el pensamiento que se reprochaba de aquel condenado preso de aquel verdugo promiscuo.

Amargo sabor de boca muestra el gesto de sus rostros mientras el rose de sus testículos se desborda hacia el placer mismo de un bocado de lujuria, mientras los cuerpos desnudos tiemblan por el soplo de viento que se derrumba y detiene en el vientre de ambos con los pelos abrumados de tanto sudor, con olores pederastas que desprenden de ese cuerpo arrugado insatisfecho aún, de ese cuerpo inmaduro con la altura en los pies y sobrepeso en las mentes ambos con la necesidad y necesidad de acariciarse las manos, e volverlas una escena mas de lo insaciable, rosándose la boca, los pómulos sobre rosas negras que están fuera de la tumba de los olvidados, con poros oxidados de tanto humedecerse, de la imitación de una vagina etérea por una mancha oscura de bipolaridad, prohibida e inaceptable para los ojos, vecinos próximos de la caridad, con los cristales empañados de colores turbulentos de dos salvajes e inapropiados cerdos que se admiran con la claridad de ese rayo de sol entrometido sobre la habitación, en figuras arcaicas que se forran de humo después y en el acto de la masturbación severa, que es arrojada la plaga blanquizca sobre el cuerpo de un mortal apetitoso de ser guerrero, con los ojos fijos sobre su activo personaje, mientras el recoge con sus manos las gotas de intelectualidad no poseídas, sobre bañado ya de todo encuentro.




Víctor Alfonso Norbosky.